El Gobierno de Aragón crea el Parque Cultural del Chopo Cabecero de Alto Alfambra | Turismo de Aragón

El Gobierno de Aragón crea el Parque Cultural del Chopo Cabecero de Alto Alfambra

24-04-2018

El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy la declaración del Parque Cultural del Chopo Cabecero de Alto Alfambra. Los Parques Culturales de Aragón reúnen arte y paisaje, cultura y naturaleza, tradiciones y turismo. Son territorios donde se aúna el valor de su Patrimonio Cultural y Natural, que gozan de protección y promoción conjunta mediante medidas especiales de salvaguarda para sus elementos singulares.
 
Hay que recordar que la cultura del Chopo Cabecero en el sur de Aragón ya fue declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2016 y la Ribera del Chopo Cabecero fue declarada arboleda singular de Aragón (febrero 2018).
 
El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra es un área que comprende la totalidad de los términos municipales de Ababuj, Allepuz, Aguilar de Alfambra, Camarillas, Cedrillas, Galve, Gúdar, Jorcas, El Pobo y Monteagudo del Castillo, agrupados en tres comarcas: Gúdar-Javalambre, Maestrazgo y Comunidad de Teruel.
 
Esta delimitación geográfica, medioambiental e incluso socioeconómica posee una unidad en el curso alto del río Alfambra, comprendido desde su apertura a su val alta después de su nacimiento en Gúdar, hasta su salida de los Alcamines a la val baja –o depresión del Alfambra y que termina en la Hoya de Teruel- en Villalba Alta y en sus afluentes. En este territorio pueden distinguirse a su vez tres tipos de relieve diferenciado: el llano y abierto –como entre la val entre Allepuz y el Estrecho de Aguilar-, el abrupto caracterizado por la Hoz y los Ríos Altos y Bajos, y el montañoso propio de las sierras de Gúdar y de El Pobo. Hay que reseñar que los términos municipales de Cedrillas y Monteagudo del Castillo pertenecen solo parcialmente a la cuenca del río Alfambra, correspondiendo el resto a la del río Mijares.
 
El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra se define por poseer un paisaje característico consolidado desde hace siglos a partir de la actividad ganadera y agrícola, de gran singularidad y enorme potencial. Ha conformado el escenario vital de generaciones de serranos, ya que en él se hallan íntimamente ligadas la historia, la gestión de los recursos naturales y la vida cotidiana de sus pueblos, perdurando en la arquitectura, en la cultura popular y en las tradiciones de esta zona.